Imposible no quedar encantado con la playa de Notre-Dame nada más llegar, te seduce su encanto y su aspecto salvaje. Es una de las playas más grandes de la isla. Tranquila y con un paisaje precioso, fue votada como la playa más bonita de Europa en 2015. No es muy concurrida debido a su lejanía del pueblo, ya que se tardan 45 minutos a pie en llegar.



