Si hay una carretera en París, es la Corniche d'Or, que cruza el Estérel de este a oeste a lo largo de la costa. Por mi parte, ¡nunca me canso! En cada paso descubro y fotografío los arroyos y arroyos del Estérel, esos paraísos que han permanecido salvajes. Pues no, no solo en Marsella hay calas y lugares salvajes para pasar el día, también en la Costa Azul.



