Acuarela de un paisaje urbano inusual, que representa a un ciervo descansando en la ciudad durante una puesta de sol.
Pintura basada en una fotografía tomada durante un viaje a Miyajima, una isla encantadora en la Bahía de Hiroshima en Japón. Famosa por su templo con puertas sagradas sumergidas durante la marea alta, esta isla también alberga una población de ciervos salvajes que deambulan libremente por la ciudad.
El papel utilizado para la1



