Según Anton, las estructuras surrealistas resultantes son un intento de combinar lo objetivamente absurdo con elementos del mundo “real”. Crees que puedes reconocer personas o animales y otros seres, a veces vale la pena mirarlos desde diferentes ángulos. A la hora de pintar, las obras suelen rotar, al igual que el surrealismo pone el mundo patas arriba.



